Siete personas heridas tras un incendio de madrugada en un edificio de Mula

Siete personas heridas tras un incendio de madrugada en un edificio de Mula

Siete personas resultaron heridas por quemaduras durante un incendio declarado de madrugada en un edificio de cuatro plantas de Mula, en la Región de Murcia. El fuego se originó en el cuadro de contadores del inmueble y obligó a movilizar a bomberos, sanitarios, Policía Local y voluntarios de Protección Civil. Un octavo hombre tuvo que ser atendido por una crisis de ansiedad.

La emergencia comenzó alrededor de las 3.00 horas en la calle Santa Teresa de Jornet, frente al IES Ortega y Rubio. A esa hora, el Centro de Coordinación de Emergencias 1-1-2 empezó a recibir varios avisos que alertaban de un incendio acompañado de una densa columna de humo.

El balance deja una imagen clara de la gravedad del suceso: tres hombres sufrieron quemaduras graves en las extremidades superiores e inferiores y otros cuatro presentaron lesiones leves. El inmueble también registró daños en el portal y en un trastero.

El incendio de Mula comenzó de madrugada en el cuadro de contadores

Los primeros avisos llegaron cuando buena parte de la localidad dormía. La presencia de fuego y, especialmente, la acumulación de humo en el edificio provocaron que diferentes personas contactaran con los servicios de emergencia.

El punto de origen fue localizado en el cuadro de contadores del edificio. Este detalle resulta especialmente relevante desde el punto de vista de la seguridad contra incendios, porque un fuego relacionado con instalaciones eléctricas exige actuar con medios adecuados y evitar improvisaciones que puedan incrementar el riesgo.

En este tipo de escenarios, la elección del agente extintor debe corresponder al riesgo existente. Equipos como el extintor CO2 se emplean habitualmente para determinados riesgos eléctricos porque el dióxido de carbono no deja residuos sobre los equipos. Su utilización, no obstante, debe realizarse siempre atendiendo a las características concretas del incendio y sin exponerse al humo o a una situación que supere una intervención inicial segura.

Una densa columna de humo alertó de la gravedad de la emergencia

El fuego era solo una parte del problema. Desde los primeros avisos al 1-1-2 se informó de una densa columna de humo, un factor crítico en cualquier incendio dentro de un edificio ocupado.

El humo puede extenderse por portales, escaleras y otras zonas comunes, reduciendo la visibilidad y dificultando la evacuación. Por eso, ante un incendio en un inmueble residencial, la respuesta no puede limitarse únicamente a apagar las llamas. Hay que valorar las condiciones de evacuación, la propagación del humo, la presencia de personas y la seguridad de los recorridos.

En el caso registrado en Mula, la emergencia requirió un despliegue conjunto para controlar el incendio y atender simultáneamente a los afectados.

Bomberos del CEIS y cuatro ambulancias se desplazaron hasta el edificio

Hasta la calle Santa Teresa de Jornet acudieron efectivos del Consorcio de Extinción de Incendios y Salvamento de la Región de Murcia (CEIS). A ellos se sumaron cuatro ambulancias con profesionales de la Gerencia de Urgencias y Emergencias Sanitarias 061.

También participaron patrullas de la Policía Local y voluntarios de Protección Civil. La dimensión del dispositivo permite entender que no se trataba de un incidente menor: había fuego, humo, varias personas lesionadas y un edificio que debía ser asegurado mientras se desarrollaban las labores de extinción.

En estas situaciones, cada servicio desempeña una función específica. Los bomberos trabajan sobre el incendio y las condiciones de seguridad; los sanitarios valoran y estabilizan a los afectados; mientras que las fuerzas policiales y Protección Civil colaboran en la organización del entorno y en las necesidades derivadas de la emergencia.

Siete hombres sufrieron quemaduras y otro fue atendido por ansiedad

Los profesionales sanitarios atendieron finalmente a ocho hombres de entre 24 y 56 años. Siete de ellos presentaban quemaduras de distinta consideración.

Las lesiones más importantes correspondían a tres afectados, que presentaban quemaduras graves en las extremidades superiores e inferiores. Otros cuatro hombres sufrieron lesiones consideradas leves. Además, una octava persona necesitó asistencia sanitaria debido a una crisis de ansiedad.

La diferencia entre unos afectados y otros muestra hasta qué punto las consecuencias de un incendio pueden variar incluso entre personas presentes en un mismo inmueble. La proximidad al foco, el tiempo de exposición, las vías disponibles para alejarse del peligro y la evolución del fuego condicionan las consecuencias.

La protección contra incendios resulta decisiva antes de que lleguen los bomberos

El incendio de Mula vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que con frecuencia solo recibe atención después de una emergencia: la protección contra incendios debe estar preparada antes de que aparezca el fuego.

Los primeros minutos pueden ser determinantes. Detectar rápidamente una incidencia, disponer de recorridos de evacuación practicables y contar con equipos de extinción correctamente seleccionados y mantenidos puede marcar una diferencia considerable.

Cuando existe riesgo eléctrico, puede ser necesario disponer de equipos específicos. Un extintor co2 2 kg, por ejemplo, es un formato compacto utilizado para determinados riesgos asociados a cuadros eléctricos y equipos eléctricos, siempre que su instalación sea adecuada al riesgo previsto.

Pero disponer de un extintor no significa que cualquier persona deba enfrentarse a cualquier incendio. Si las llamas han crecido, existe una elevada concentración de humo o la vía de escape puede quedar comprometida, la prioridad es ponerse a salvo y alertar a los servicios de emergencia. Un equipo portátil está concebido fundamentalmente para intervenir sobre un conato en condiciones seguras, no para sustituir la actuación profesional de los bomberos.

El incendio también provocó daños en el portal y en un trastero

Las consecuencias no quedaron limitadas al cuadro de contadores donde se situó el origen del fuego. El incidente produjo también daños materiales en el portal y en un trastero del inmueble.

Esto recuerda una característica habitual de los incendios interiores: sus efectos pueden extenderse más allá del foco inicial. Las llamas, el calor y especialmente el humo pueden afectar a espacios próximos y dificultar la utilización normal de las zonas comunes.

Por esta razón, la protección contra incendios de un edificio debe entenderse como un conjunto. No consiste únicamente en instalar un extintor. Entren en juego la detección, señalización, evacuación, mantenimiento de instalaciones y adecuación de los equipos al riesgo existente.

¿Qué extintores pueden utilizarse frente a riesgos eléctricos?

Los incendios que afectan a instalaciones eléctricas requieren especial prudencia. Mientras los equipos permanezcan bajo tensión, no todos los agentes extintores son apropiados para intervenir.

El CO2 tiene la ventaja de no dejar residuos sobre cuadros, mecanismos y equipos eléctricos. De ahí que sea frecuente encontrar extintores de dióxido de carbono en zonas donde existe equipamiento eléctrico.

El tamaño debe seleccionarse según las características del riesgo y del emplazamiento. Frente a formatos compactos, un extintor co2 5 kg proporciona una cantidad superior de agente extintor y se utiliza en determinados entornos donde la evaluación del riesgo aconseja mayor capacidad.

La selección no debería realizarse únicamente por tamaño o precio. Deben considerarse el tipo de riesgo, las características del recinto, la distribución de los equipos, las distancias de recorrido y las exigencias reglamentarias aplicables.

La seguridad contra incendios empieza en el diseño y continúa con el mantenimiento

Un edificio seguro no depende de una única medida. La protección se construye mediante diferentes capas: prevención, detección, evacuación, compartimentación, medios manuales de extinción y mantenimiento periódico.

Por eso resulta importante que cualquier actividad o proyecto estudie desde el principio las medidas necesarias. Empresas técnicas especializadas, como licenciasyproyectos.com, pueden intervenir en la planificación de proyectos y licencias en los que las condiciones de seguridad y protección contra incendios forman parte de los requisitos que deben analizarse.

La prevención pierde eficacia cuando los equipos están mal ubicados, caducados, sin mantenimiento o no corresponden al riesgo real. No basta con que exista protección contra incendios: debe encontrarse operativa cuando se necesita.

Qué hacer si se detecta un incendio en un edificio

Un incendio de madrugada plantea dificultades adicionales. Las personas pueden encontrarse dormidas, tardar más en detectar el problema y disponer de menos información sobre dónde se encuentra exactamente el fuego.

Ante la detección de humo o llamas, es fundamental alertar cuanto antes al 1-1-2 y evitar exponerse innecesariamente. Si la evacuación es segura, debe realizarse sin utilizar ascensores y siguiendo las vías habilitadas. Si el humo bloquea una salida, atravesarlo sin conocer las condiciones puede resultar extremadamente peligroso.

Solo debería intentarse extinguir un conato cuando sea pequeño, exista un equipo adecuado, se sepa utilizar y permanezca disponible una vía de escape segura. La protección de las personas tiene prioridad sobre la recuperación de objetos o los daños materiales.

La importancia real de la protección contra incendios en la actualidad

Sucesos como el ocurrido en Mula muestran por qué la protección contra incendios no debería percibirse como un trámite administrativo. Su función es reducir las consecuencias cuando aparece una situación que puede evolucionar en cuestión de minutos.

La prevención empieza mucho antes del incendio: revisión de instalaciones eléctricas, conservación adecuada de zonas comunes, control de posibles fuentes de ignición y mantenimiento de los sistemas de protección.

También resulta esencial que los ocupantes sepan identificar los equipos disponibles y conozcan unas pautas básicas de actuación. Un extintor correctamente mantenido pero inaccesible, oculto o utilizado incorrectamente pierde buena parte de su utilidad.

Del mismo modo, las vías de evacuación deben permanecer despejadas. En una emergencia nocturna con humo, cualquier obstáculo puede complicar todavía más una salida que ya se produce bajo condiciones de estrés y escasa visibilidad.

Balance del incendio de madrugada en Mula

El incendio declarado alrededor de las 3.00 horas en un edificio de cuatro plantas de la calle Santa Teresa de Jornet de Mula dejó finalmente siete hombres heridos por quemaduras. Tres presentaban lesiones graves en extremidades superiores e inferiores y otros cuatro, lesiones leves. Un octavo hombre fue atendido por una crisis de ansiedad.

El fuego se localizó en el cuadro de contadores y ocasionó además daños en el portal y en un trastero. Bomberos del CEIS, cuatro ambulancias del 061, Policía Local y Protección Civil participaron en el dispositivo de emergencia.

Más allá del balance inmediato, el episodio deja una conclusión práctica: un incendio puede pasar de una incidencia localizada a una emergencia con varios heridos en muy poco tiempo. La detección temprana, el mantenimiento, unos medios de extinción adecuados y una evacuación segura forman parte de una protección que debe estar disponible todos los días, aunque afortunadamente la mayoría de ellos nunca llegue a utilizarse.