Licencia retirada: el bar Three Lions del Paseo Marítimo de Palma cierra por orden de la Cort

Licencia retirada: el bar Three Lions del Paseo Marítimo de Palma cierra por orden de la Cort

El bar Three Lions, ubicado en el corazón del Paseo Marítimo de Palma, ha visto cómo el Ajuntament le retiraba su licencia de apertura tras meses de conflictos con la normativa municipal. La decisión, adoptada por la Cort, refleja una situación que no solo afecta a este local, sino que subraya la importancia crítica de cumplir con todas las licencias de actividad, declaraciones responsables, licencias de apertura y licencias de obras en la gestión de cualquier negocio, especialmente en el sector de la hostelería.

El cierre forzoso del Three Lions: causas y antecedentes

Desde hace aproximadamente cuatro meses, el Three Lions permanece cerrado, según testimonio de los vecinos del entorno. Este cierre se produce después de varias denuncias por exceso de ruido, que señalaban que el establecimiento superaba ampliamente los límites legales permitidos en zonas residenciales. La normativa municipal de Palma establece que el nivel de ruido permitido entre las 23:00 y las 08:00 horas en el interior de viviendas es de 30 a 35 decibelios. Sin embargo, los vecinos denunciaron niveles superiores a los 60 decibelios, lo que hacía casi imposible conciliar el sueño.

El presidente de la asociación vecinal del Paseo Marítimo, Antonio Ruiz, explicó que la revocación de la licencia se debió a múltiples deficiencias: por un lado, el bar operaba como café concierto cuando legalmente no podía hacerlo debido a la cercanía con otros locales similares, como el Shamrock. Por otro, la entrada principal utilizada por clientes se encontraba en el Paseo Marítimo, cuando el acceso autorizado según la licencia figuraba en la calle Torrent, destinada únicamente a mercancías y catalogada como salida de emergencia.

Este caso pone de manifiesto cómo la falta de cumplimiento con la normativa puede derivar en sanciones graves y cierres forzosos. Es un recordatorio de que hoy más que nunca, la correcta gestión de licencias de actividad es fundamental para cualquier negocio, ya que protege tanto al empresario como a los vecinos y garantiza la seguridad y el orden urbano.

La normativa sobre licencias y su relevancia en la hostelería

En España, los locales comerciales deben contar con diferentes tipos de permisos según su actividad: licencias de apertura, licencias de obras si se realizan modificaciones en el inmueble, y declaraciones responsables cuando la actividad no requiere un procedimiento completo de apertura. Estas normativas buscan garantizar que los negocios cumplan con estándares de seguridad, accesibilidad, higiene y convivencia vecinal. Un incumplimiento puede derivar en sanciones económicas, cierres temporales o definitivos, e incluso responsabilidades legales para los propietarios.

El caso del Three Lions demuestra de manera clara cómo un descuido o una interpretación errónea de la normativa puede tener consecuencias directas. La retirada de la licencia por parte de la Cort no solo impide la reapertura inmediata del local, sino que obliga a los propietarios a presentar un nuevo proyecto de actividad que cumpla estrictamente con todos los requisitos legales. Esta situación resalta la importancia de conocer y aplicar correctamente la legislación vigente en cada fase del negocio.

Contar con una licencia de apertura adecuada no es un mero formalismo: es un requisito indispensable que protege la inversión del empresario y evita conflictos con la administración y con los vecinos. Cada detalle, desde la ubicación de las entradas hasta los niveles de ruido permitidos, debe ser cuidadosamente planificado y documentado.

Impacto del ruido y denuncias vecinales

Las denuncias vecinales fueron un factor determinante en la revocación de la licencia del Three Lions. Los residentes del Paseo Marítimo denunciaron de manera reiterada que el bar superaba los límites legales de ruido, especialmente durante la noche, cuando los niveles de decibelios alcanzaban cifras que triplicaban lo permitido. Antonio Ruiz destacó que la situación afectaba gravemente la calidad de vida de quienes viven en la misma finca.

El exceso de ruido no solo es una molestia: constituye una infracción legal sancionable por el Ajuntament de Palma. Los empresarios del sector de hostelería deben entender que cumplir con la normativa no es opcional y que existen mecanismos claros para regular la actividad, proteger la convivencia y evitar problemas legales que puedan comprometer la continuidad del negocio.

Reapertura y nuevos proyectos de actividad

El Three Lions podría volver a abrir, pero solo tras la aprobación de un nuevo proyecto de actividad que cumpla con todas las exigencias legales y técnicas. Este proyecto debe garantizar que el local opere dentro de los límites legales de ruido, que las entradas y salidas se correspondan con lo autorizado, y que cualquier actividad especial, como conciertos o espectáculos, se ajuste a la normativa vigente.

Para garantizar que la reapertura sea viable y segura, los propietarios del local deberán asesorarse con profesionales en licencias y proyectos, así como en protección contra incendios y seguridad estructural. Cada detalle del plan debe ser revisado para evitar futuras sanciones o la pérdida definitiva de la licencia. Para más información sobre cómo gestionar correctamente la apertura y los permisos de un negocio, se puede visitar un blog sobre licencias y proyectos, donde se detallan casos prácticos y guías actualizadas.

La lección para otros negocios del sector

El caso del Three Lions no es aislado. Otros establecimientos del Paseo Marítimo y de Palma en general enfrentan situaciones similares, en especial aquellos que operan cerca de zonas residenciales o en locales con restricciones específicas. La clave para evitar sanciones es anticiparse y asegurarse de contar con todos los permisos y licencias vigentes antes de iniciar cualquier actividad. La inversión en cumplimiento normativo se traduce en seguridad, sostenibilidad y reputación empresarial.

Además, este caso evidencia que las autoridades municipales aplican la normativa con rigor, revisando tanto la documentación como el funcionamiento real de los locales. No basta con tener un papel: la actividad debe ajustarse a lo aprobado y cualquier cambio significativo requiere autorización previa. La experiencia del Three Lions es un aviso claro a todos los empresarios de hostelería: la planificación y la legalidad deben ser prioritarias en cada fase del negocio.

Importancia de las licencias de actividad y declaraciones responsables

Hoy día, las licencias de actividad, las declaraciones responsables y las licencias de obras no son meros trámites administrativos, sino herramientas esenciales para garantizar la seguridad, la convivencia y la viabilidad de cualquier negocio. Su correcta gestión evita conflictos legales, sanciones económicas y cierres forzosos. La historia del Three Lions es un ejemplo de cómo la negligencia o el desconocimiento pueden derivar en consecuencias graves, afectando no solo a los propietarios, sino también a la comunidad y a la reputación del sector.

Los empresarios deben considerar estas licencias como un pilar estratégico: invertir tiempo y recursos en su obtención y mantenimiento asegura continuidad operativa, tranquilidad vecinal y cumplimiento de la normativa. La protección legal y la correcta planificación son hoy requisitos ineludibles para cualquier establecimiento, especialmente en zonas con alta densidad de residentes y competencia hostelera intensa.

El cierre del Three Lions en el Paseo Marítimo de Palma es un recordatorio de la importancia vital de cumplir con las normativas locales en materia de licencias de actividad, licencias de apertura y declaraciones responsables. Los negocios deben operar siempre dentro de los límites legales, no solo por responsabilidad social, sino también para proteger su inversión y asegurar la continuidad del negocio. La planificación, la asesoría profesional y el respeto a la normativa son elementos clave que marcan la diferencia entre el éxito y la pérdida de licencias.

La retirada de la licencia del Three Lions demuestra que la legalidad no es un detalle secundario: es la base sobre la que se construye un negocio sostenible, seguro y respetuoso con su entorno.