Un almacén de madera queda afectado por un potente incendio en el Polígono La Red

Un almacén de madera queda afectado por un potente incendio en el Polígono La Red de Alcalá de Guadaíra

El incendio registrado en un almacén de madera del Polígono Industrial La Red, en Alcalá de Guadaíra, vuelve a poner sobre la mesa uno de los escenarios más complejos para los servicios de emergencia: el fuego en una zona industrial donde existen grandes cantidades de materiales combustibles y donde la proximidad entre distintas actividades puede favorecer una rápida propagación de las llamas.

El fuego se originó durante la madrugada de este lunes en palés de madera almacenados en el exterior de una nave situada en la calle Red 10. El aviso fue recibido alrededor de las 6.10 horas, momento a partir del cual se desplegó un importante dispositivo de emergencia para controlar el incendio y, especialmente, evitar que las llamas alcanzaran otras instalaciones próximas.

La situación presentaba una dificultad añadida. En las inmediaciones del almacén afectado se encuentran una nave dedicada al reciclaje y otra instalación en la que se almacena polietileno, un material combustible que puede incrementar considerablemente la peligrosidad de un incendio industrial.

Por este motivo, la intervención no se limita a extinguir el foco principal. En este tipo de emergencias resulta igualmente prioritario evitar la propagación del incendio hacia edificios, depósitos, vehículos, instalaciones y materiales próximos.

Incendio en el Polígono La Red: por qué un almacén de madera supone un riesgo elevado

La madera es un material combustible y, cuando se almacena en grandes cantidades, puede generar una carga de fuego considerable.

El problema aumenta cuando hablamos de palés de madera acumulados en el exterior de una nave industrial. La disposición del material, la cantidad almacenada, la separación entre pilas, las condiciones meteorológicas y la proximidad de otras mercancías pueden condicionar la evolución del incendio.

Una pequeña acumulación de madera puede ser controlable mediante una intervención rápida o la aplicación adecuada de medidas de ignifugaciones. Sin embargo, cuando el volumen de material combustible aumenta, también lo hace la energía liberada durante la combustión.

Además, un incendio exterior puede terminar afectando al propio edificio. Las llamas y el calor pueden alcanzar cerramientos, puertas, instalaciones eléctricas, cubiertas o elementos almacenados en el interior.

Por eso, en un almacén de madera, la protección contra incendios debe contemplar tanto el edificio como las zonas exteriores destinadas al almacenamiento.

El principal peligro: que el fuego alcance otras naves industriales

En un polígono industrial, la proximidad entre empresas convierte la propagación del incendio en uno de los principales riesgos.

Una nave puede estar correctamente protegida con sistemas de extinción como una BIE y, aun así, verse afectada por un incendio originado en una instalación cercana. La radiación térmica, las llamas, el humo y las pavesas pueden alcanzar zonas próximas dependiendo de la intensidad del incendio y de las condiciones existentes.

En el caso del Polígono Industrial La Red de Alcalá de Guadaíra, la presencia de actividades diferentes alrededor del punto afectado obliga a extremar las precauciones.

Una nave de reciclaje puede contener materiales con características de combustión muy diferentes entre sí. Del mismo modo, el almacenamiento de polietileno introduce otro factor de riesgo que los equipos de emergencia deben considerar durante la intervención.

La prioridad pasa entonces por establecer una estrategia que permita controlar el foco y crear una barrera efectiva frente a una posible extensión del fuego.

Un operativo de Bomberos preparado para un incendio industrial

La magnitud de la intervención explica el despliegue realizado en la zona.

En las labores participan 28 efectivos, además del mando operativo, junto con distintos vehículos y medios especializados destinados a garantizar tanto la extinción como el suministro de agua.

Entre los recursos movilizados se encuentran:

  • Bombas nodrizas pesadas.
  • Bombas rurales pesadas.
  • Bombas urbanas ligeras.
  • Una autoescala.
  • Medios destinados a garantizar el abastecimiento de agua.
  • Personal de los servicios de emergencia y cuerpos policiales.

La presencia de una autoescala puede resultar especialmente útil cuando existe riesgo para estructuras elevadas, cubiertas o elementos de una instalación industrial que requieren intervención desde altura.

Por su parte, las autobombas y las bombas nodrizas permiten establecer líneas de agua y mantener durante más tiempo las operaciones de extinción cuando el incendio exige un consumo elevado.

En un fuego con una importante carga combustible, disponer de agua suficiente es fundamental. Una interrupción del suministro puede obligar a modificar la estrategia de ataque y retrasar la estabilización de la emergencia.

Madera, reciclaje y polietileno: una combinación que obliga a extremar la prevención

La existencia de diferentes materiales combustibles próximos entre sí modifica completamente el escenario.

La madera puede alimentar un incendio durante largos periodos cuando existe una cantidad significativa acumulada. El polietileno, por su parte, es un polímero combustible cuya combustión puede generar una elevada carga térmica y productos de combustión que deben ser tenidos en cuenta durante la intervención.

Las actividades de reciclaje también requieren una valoración específica porque el material almacenado puede ser muy heterogéneo.

Por esta razón, no basta con conocer únicamente la actividad declarada de una empresa. Para evaluar correctamente el riesgo debemos conocer qué materiales existen realmente, cuánto material se almacena, cómo se distribuye y en qué condiciones se conserva. En este sentido, una adecuada ignifugación de nave industrial resulta crucial para prevenir la rápida propagación térmica.

Esta información resulta especialmente relevante para los servicios de emergencia.

La importancia de la sectorización contra incendios en naves industriales

Uno de los elementos fundamentales de la protección pasiva contra incendios es la sectorización.

El objetivo de sectorizar un edificio es limitar la propagación del fuego y del humo durante un periodo determinado, creando compartimentos capaces de retrasar la extensión del incendio.

En una instalación industrial, esto puede implicar diferentes soluciones constructivas y sistemas destinados a mantener la resistencia y estabilidad necesarias de los elementos afectados.

Puertas cortafuegos, cerramientos resistentes al fuego, sellados de pasos de instalaciones y otros elementos forman parte de una estrategia global. Por ello, asesorarse con expertos como licenciasyproyectos.com resulta vital a la hora de diseñar espacios seguros.

Sin embargo, la sectorización interior no elimina el riesgo cuando existe una gran cantidad de material combustible almacenado en el exterior de la nave.

La prevención debe analizar el conjunto de la instalación.

El almacenamiento exterior también forma parte del riesgo de incendio

Uno de los errores más habituales en la gestión de una instalación industrial consiste en considerar que el riesgo termina en las paredes de la nave.

No es así.

Los patios, zonas de carga y descarga, espacios destinados a residuos, aparcamientos y áreas de almacenamiento exterior también pueden convertirse en puntos críticos.

En el caso de materiales como madera, cartón, plástico o determinados residuos, una acumulación descontrolada puede proporcionar combustible suficiente para que un pequeño incendio se convierta rápidamente en una emergencia de mayores dimensiones.

Por ello, debemos controlar aspectos como:

  • Cantidad máxima de material almacenado.
  • Distancia entre diferentes acumulaciones.
  • Separación respecto de edificios.
  • Accesibilidad para vehículos de emergencia.
  • Estado de conservación de los materiales.
  • Orden y limpieza de las zonas exteriores.
  • Gestión de residuos combustibles.
  • Señalización de las áreas de riesgo.
  • Disponibilidad de medios de extinción.

Extintores y sistemas contra incendios: necesarios, pero no suficientes

Un extintor puede ser decisivo durante los primeros minutos de un conato.

Pero debemos diferenciar claramente entre un conato de incendio y un incendio industrial desarrollado.

Cuando las llamas han alcanzado una cantidad importante de madera almacenada, intentar resolver la emergencia únicamente con extintores portátiles puede resultar insuficiente y peligroso.

La protección de una nave industrial debe plantearse mediante un conjunto de medidas que pueden incluir detección automática, sistemas de alarma, abastecimiento de agua, instalaciones de extinción, señalización, alumbrado de emergencia, sectorización y medios manuales, siempre en función de las características y exigencias aplicables a cada establecimiento.

También resulta fundamental garantizar que todos los equipos se encuentren correctamente mantenidos.

Un sistema contra incendios que existe sobre el papel pero no funciona correctamente cuando se necesita no proporciona una protección real.

La accesibilidad para los Bomberos puede marcar la diferencia

Durante una emergencia industrial, cada minuto cuenta.

Los vehículos de extinción necesitan poder aproximarse al edificio y disponer de espacio suficiente para desplegar sus medios.

Por eso, debemos evitar que las zonas de acceso estén bloqueadas por vehículos, mercancías, contenedores, residuos u otros obstáculos.

También es fundamental que los responsables de la actividad conozcan las características de sus instalaciones y puedan proporcionar información rápida a los servicios de emergencia.

Saber qué materiales se almacenan, dónde están ubicados, qué cantidades existen y qué riesgos específicos presenta cada zona puede facilitar considerablemente la toma de decisiones.

La prevención de incendios industriales comienza antes de que aparezca el humo

La intervención de los Bomberos es la última barrera.

La primera debe encontrarse en la propia empresa.

Una estrategia eficaz de prevención comienza con una evaluación de riesgos que permita identificar los puntos vulnerables de la instalación y establecer medidas concretas para reducir la probabilidad de incendio y limitar sus consecuencias.

En un almacén de madera debemos prestar especial atención a la acumulación de material combustible, las fuentes de ignición, las instalaciones eléctricas, los trabajos en caliente, la maquinaria, las zonas de carga y descarga y cualquier actividad que pueda generar chispas o temperaturas elevadas.

La limpieza también tiene un papel fundamental.

Virutas, polvo de madera, residuos, cartón y otros materiales combustibles no deberían acumularse sin control, ya que pueden contribuir a la propagación del fuego.

Qué hacer ante un incendio en una nave industrial

Cuando se detecta un incendio, la prioridad debe ser dar la alarma y avisar inmediatamente a los servicios de emergencia.

Si el fuego es incipiente y las condiciones permiten actuar con seguridad, puede utilizarse el medio de extinción adecuado y previamente disponible.

Pero cuando el incendio está creciendo rápidamente, existe humo abundante o las llamas afectan a grandes cantidades de material combustible, no debemos asumir riesgos innecesarios.

La evacuación debe realizarse siguiendo las rutas establecidas y evitando regresar al interior para recuperar objetos.

Los responsables de la instalación deben facilitar a los servicios de emergencia toda la información disponible sobre el incendio y los materiales almacenados.

Un incendio industrial no termina cuando desaparecen las llamas

Una vez controlado un incendio, todavía pueden existir puntos calientes, materiales que continúan ardiendo internamente o estructuras dañadas.

La madera, especialmente cuando se encuentra acumulada en grandes cantidades, puede conservar calor y favorecer reactivaciones si no se realiza una vigilancia adecuada.

Después de una emergencia también será necesario evaluar los daños en la estructura, las instalaciones eléctricas, los sistemas de protección contra incendios y las zonas afectadas.

La investigación posterior permitirá determinar cómo comenzó el incendio, cómo evolucionó y qué circunstancias favorecieron su propagación.

Ese análisis no debe limitarse a buscar responsabilidades. También debe servir para corregir deficiencias y reducir el riesgo de que vuelva a producirse un episodio similar.

El incendio de Alcalá de Guadaíra vuelve a poner el foco en la seguridad industrial

El incendio registrado en el Polígono Industrial La Red de Alcalá de Guadaíra demuestra que un fuego aparentemente localizado puede convertirse en una emergencia compleja cuando existe una elevada concentración de materiales combustibles y varias actividades industriales próximas.

El origen en palés de madera almacenados en el exterior de una nave, unido a la presencia de instalaciones próximas con otros materiales combustibles, explica la necesidad de desplegar un operativo amplio y mantener una estrategia centrada no solo en extinguir las llamas, sino también en impedir que el fuego alcance otras instalaciones.

Hasta el momento de la intervención no se habían comunicado personas heridas, mientras los servicios de emergencia continuaban trabajando para controlar completamente la situación y determinar el alcance definitivo de los daños.

La conclusión para cualquier empresa es directa: la protección contra incendios de una nave industrial debe contemplar el edificio, el almacenamiento exterior, las actividades colindantes y todos los materiales presentes en el entorno.

Porque en un polígono industrial, el riesgo no termina en la puerta de una nave. Un incendio puede encontrar combustible en el exterior, propagarse hacia instalaciones próximas y transformar en pocos minutos un incidente localizado en una emergencia de grandes dimensiones.

La prevención, la sectorización, el mantenimiento de los sistemas contra incendios, la correcta organización del almacenamiento y la accesibilidad para los equipos de emergencia constituyen, por tanto, elementos esenciales para reducir ese riesgo.

Cuando hay madera, plástico, residuos y otras cargas combustibles juntas, la distancia entre un conato y un gran incendio puede ser mucho menor de lo que parece.